La página de contacto de la web, generalmente ubicada al final del menú de navegación, suele tener un aspecto muy básico: solo lleva un saludo y un formulario donde se pide al usuario el nombre, el correo y el asunto que desea tratar. En algunos casos luce tan simple, que desanima al cliente más entusiasta.

¿Se puede redactar esa página para que comunique con encanto? ¡Claro!

La página de Contacto de tu web es algo más que un formulario a rellenar. Es la página donde aterrizan todos los llamados a la acción.
Si la página de Inicio es el abreboca y núcleo informativo del site, la pantalla de Contacto es la meta en la experiencia de navegación y condensa el momento cumbre del potencial cliente, cuando este decide comunicarse con quien le ofrece el producto o servicio.

El usuario que ha llegado hasta la página de Contacto, está casi convencido de las bondades que le ofrece la web. Está a punto de cruzar el anhelado puente hacia el vendedor. Hay que darle un último empujoncito.

Vamos a construir esta página con 5 consejos de redacción orientada al marketing. Se trata de un texto muy, muy corto, pero que puede marcar la diferencia.

 

Consejos de redacción para escribir tu página de contacto

 

1. Refuerza tu mensaje de venta.

Primero, capta la atención del usuario enfatizando tu promesa y luego, repite la solución que ofreces a sus necesidades, destacando los beneficios que él gana.

El formato pregunta ayuda a refrescar la memoria, es ligero en su planteamiento y contribuye a capturar el interés enseguida.

Además, puedes agregar tus palabras claves. Prueba con frases vinculadas con tu sector, como por ejemplo:

-¿Estás listo para el coaching deportivo?
-¿Buscas un abogado especializado en el sector financiero?
-¿Decidido a realizar esa reforma integral que lleves meses posponiendo?

 

2. Guía a tu cliente hacia la acción que quieres conseguir de él.

Pídele al usuario exactamente lo que necesitas para responder a su solicitud.

La función del formulario de contacto es concretar. En ese espacio debes tener la información precisa para contestarle a tu cliente y crear el primer espacio de intercambio. Más ejemplos:

Si vendes muebles, pide las medidas. Si ofreces formación, invítalo a dejarte más datos sobre el nivel que busca alcanzar. Si alquilas alojamiento vacacional, pregúntale las fechas probables de su reserva.

Si tienes bien delimitados tus servicios, redacta un breve listado de los aspectos que puedes atender, para que el usuario los use como punto de partida para hacer la consulta. Por ejemplo:

-Contáctame si necesitas esto…
-Estas son mis áreas de trabajo…(enuméralas)
-Pincha en el aspecto que deseas consultar…(despliega las opciones)

También puedes crear un cuestionario, con preguntas estratégicas, para conocer sus inquietudes y determinar si puedes ayudarlo o no. El ahorro de tiempo siempre se agradece.

 

 

3. Crea un vínculo con tu cliente

Aquí es donde agregamos más “cariño” a la página de Contacto.

Por un lado, puedes incorporar una foto, para hacer “contacto visual”.

Por otro, usa palabras/frases que refuercen el sentido de compañía:

  • Estoy para ayudarte a…
  • Déjame hacerlo por ti / ¿Lo intentamos juntos?
  • El cambio que buscas empieza aquí

Si lo consideras conveniente y tienes tiempo para dedicarlo a ello, invítalo a que use el formulario también para hacer comentarios de interés o plantear una duda. Es una forma de favorecer la conversación.

También debes ofrecer suficientes opciones de contacto, para que elija la que más le conviene (dirección, teléfono, departamento de ventas, correo y enlaces a las redes sociales). No dejes por fuera ninguna posibilidad de encuentro.

Recuérdale que si comparte sus datos vas a respetar su privacidad (además, es una obligación legal).  Hazle saber que eres una opción confiable y accesible y que en tu web, sus datos estarán seguros.

 

4. Establece límites claros.

Algunos clientes te envían el formulario de contacto y esperan una respuesta inmediata.

Si NO puedes contestar la solicitud a la brevedad, explica y detalla cuáles son tus plazos. Así ofreces una imagen seria, el cliente sabe a qué atenerse y te tendrá en cuenta por un tiempo prudencial sin enojarse.

Otra cosa: si hay aspectos vinculados con tus servicios que NO atiendes, especifica cuáles son para que el usuario no pierda su tiempo ni te lo haga perder a ti.

Por ejemplo, precisa si estás dispuesto o no a ofrecer consejos personalizados, asesorías generales o asistencia en áreas determinadas de tu sector. Eso te ayuda a ti y al cliente a filtrar las áreas efectivas de intercambio.

 

5. ¡Agradece!

Si tu cliente está a punto de llenar un formulario de contacto, engrandece el momento con cortesía, buen humor o una expresión estimulante, que le saque una sonrisa o deje un buen recuerdo:

-Haz llegado hasta aquí, así que déjame hacer algo por ti
-Seguiré en este rincón cuando vuelvas.
-Contáctame, no muerdo.

Y por supuesto, di la palabra mágica que nunca falla: ¡gracias!

 

 

Fuente de la noticia: redactotexto